De niño, a Andrew siempre le gustaron los deportes de acción y empezó a montar en bici a los tres años para seguir el ritmo de su hermano mayor. Viviendo justo al lado del Highland Mountain Bike Park, se engnachó al descenso y a la competición desde muy pequeño. Le asombraba la oportunidad constante de mejorar compitiendo. A medida que crecía su pasión por competir, empezó a progresar y a correr a un nivel más alto. Hace poco ha tenido la oportunidad de competir en el circuito de la Copa del Mundo y de ser nombrado miembro del equipo nacional de Estados Unidos. Además de competir y rodar, le gusta construir senderos y entrenar a la próxima generación. Su objetivo principal es divertirse sobre la bici y animar a los demás a hacer lo mismo.